sábado 18 de septiembre de 2004

Fantasmas cotidianos

Los fantasmas cotidianos suelen manifestarse de la manera más inocente posible, aunque solo en apariencia. Pueden tomar la forma de joven estudiante (bellas artes o sicología) delgado y desaliñado, con aire bohemio y de vuelta de todo que sin haber cumplido los veinticinco , ya tiene en su haber un pasado proceloso. Este es el motivo, y no otro, por el cual si te fijas bien en ellos, nunca se reflejan en los espejos de los baños de la facultad.

Nota del autor: Es por todos sabido que un matemático o un ingeniero no suele resultar tan efectivo. Al grupo mencionado anteriormente de artistas y futuros sicólogos, con cada vez mayor frecuencia se pueden incorporar estudiantes de graduado social, magisterio y filosofía y letras. Son especialmente hábiles con ciertos instrumentos, entre los que indefectiblemente se encuentran la guitarra y todo tipo de percusión.

Luego están los otros, los distinguirás por su porte más maduro y por una holgada ventaja en edad y experiencia. Aparecen en lugares insospechados, ya sea en una expedición multiaventura o en la fila del banco. En el primero de los casos entablarán pronto una profunda amistad colmada de nuevos y estimulantes conocimientos. Te aportarán multitud de ventajas y tendrán muchas posibilidades de permanecer en tu vida a no ser que se enamoren de tu vitalidad y la mínima expresión de tu ropa interior. Entonces decidirás alejarte sin miramientos pero con la esperanza del reencuentro. Los segundos te dejarán avanzar hasta la ventanilla de ingresos a condición de que aceptes la invitación a un café o una comida en un restaurante de menú a diez euros. Si están casados, automáticamente serán descartados. En caso contrario dejarán caer en la conversación algún libro de Benedetti y el deseo de no querer ser lastimados porque acaban de salir de una relación prolongada y tormentosa.

En ambos casos, y siguiendo la tradición espectral, querrán aparecerse de noche en tu habitación e introducirse bajo las sábanas de la cama. El pretexto será que todos los fantasmas se tienen que envolver en unas. A modo de experimento científico puedes instalar un equipo de alta fidelidad , a la mañana siguiente envía la grabación a un programa de radio especializado en fenómenos paranormales y autoriza a que emitan la psicofonía.

No te estremezcas demasiado al escucharla.

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